Agresiones

En defensa propia

En el artículo 20.4 del Código Penal respecto a las circunstancias eximentes y atenuantes modificativas de la responsabilidad criminal dice que siempre que haya una agresión ilegítima, por necesidad racional del medio empleado para impedirla y la falta de provocación suficiente por parte del defensor.

En el caso de agresión ilegítima por defensa de los bienes se reputará agresión ilegítima el ataque a los mismos que constituya delito o falta y los ponga en grave peligro o deterioro o pérdida inminentes. En caso de defensa de la morada o sus dependencias, se reputará agresión ilegítima la entrada indebida en aquélla o éstas, es decir, el allanamiento de morada es considerado una agresión ilegítima para el o los moradores de esa vivienda.

Respecto a la necesidad del medio empleado se tendrá en cuenta que el medio con el que se repela la agresión no puede ser superior al del agresor, ya que no es proporcional.

La falta de provocación por parte del defensor no puede suponer un eximente, ya que no existe defensa en una situación creado por el mismo que se defiende.

No obstante, lo más práctico es evitar siempre en la medida de lo posible la agresión, pero por supuesto, no hay que esperar a recibir para considerarse agredido, que la simple inminencia de un ataque ya es motivo suficiente para repelerla. Por supuesto, hay que tener cuidado con lo de la proporcionalidad en los medios.