Herencia y mascotas

Cómo garantizar su bienestar tras nuestro fallecimiento

En el ordenamiento jurídico español no se puede dejar la herencia a una mascota.

Sin embargo,  el animal es un componente principal de la familia, y en caso de querer asegurar el bienestar de la mascota en caso de fallecimiento o de incapacidad y no pudieran hacerse cargo de la misma, existen varias opciones.

De manera indirecta, la voluntad de no dejar desamparado a nuestro animal de compañía se puede ver cubierta instituyendo heredero a una persona con la condición de que tendrá que ocuparse de la mascota. Si además queremos fortalecer el hecho de que se cumplan los cuidados del animal, podemos en el testamento designar un albacea que controle que se están cumpliendo los cuidados hacia el animal.

Otra opción es que al hacer testamento se designe a una persona física – asociaciones de protección animal- que se encargue de beneficiar al animal, del capital que se destina para mantenerlo. Una alternativa similar es que con la herencia se cree una fundación, y que a través de la misma, se dispensen los cuidados necesarios a la mascota.

Y aunque en España no se pueda designar como heredera a la mascota, sí es cierto que actualmente se contempla en el sistema jurídico la protección animal, en el momento de redactar testamento se tiene que tener en cuenta de atender las necesidades del animal adecuadamente, el interés que se tenga por el animal se tendrá en cuenta en las decisiones judiciales.

En cualquier caso, como siempre que se quiere saber cómo poder repartir una herencia, lo más recomendable es acudir a su abogado de confianza y exponerle cuáles son nuestros deseos, para que sean ellos quienes les den la forma jurídica más conveniente.