Reclamar una negligencia médica en Valencia e Ibiza

¿Qué hacer ante una mala praxis médica?

Estamos ante un error cuando el tratamiento no es el adecuado y provoca lesión al paciente, cuando se ha dejado de actuar o no se ha informado bien. Esa lesión puede ser física o psicológica y la responsabilidad puede recaer sobre cualquier profesional sanitario. Sin embargo, la lesión tiene que deberse a una mala práctica médica, y no a un error humano, en cuyo caso no habrá indemnización alguna. Establecer esta diferencia es difícil, pero también fundamental. Se considera que un profesional de la sanidad obra de forma negligente cuando no actúa conforme a lo establecido a la Lex Artis, conjunto de prácticas que un médico debe llevar a cabo en cada situación concreta y con unos medios determinados y si no sigue este código se comete negligencia médica.

Los casos más habituales son los siguientes:

  •    Mal diagnóstico.
  •    No realizar un seguimiento adecuado tras la operación.
  •    Insuficiente protección ante un tratamiento agresivo.
  •    Altas médicas prematuras o tardías.
  •    Olvido de material quirúrgico.

En primer lugar, se debe hacer acopio de toda la información médica de que se disponga e incluso reclamar dicha documentación en el centro médico.

Según el criterio del Sanatorio u Hospital exigirán que la solicitud se haga por escrito, y a veces firmado por médico o abogado, y podrán demorar de una semana a 40 días para entregarla. En caso de no querer entregarla o demora de más de 40 días, el abogado solicitará su secuestro judicial y en caso de alegar pérdida o no entregarla, será un punto en su contra, ya que se tomaría como cierta la demanda y el médico debería probar que no fue así.

La Historia Clínica la deberá revisar un Médico Legista (médico preparado en Medicina legal), quien  elaborará un informe consciente y completo sobre la existencia de negligencia médica, la viabilidad del reclamo y la prueba que existe para demostrarlo. Se aportará también toda la información que se crea necesaria (tipo de lesión, síntomas, duración de la dolencia, etc.). Asimismo, será conveniente contar con el testimonio de testigos de los hechos u otras pruebas que apoyen el historial clínico (fotografías, vídeos, etc).

Existen tres vías para realizar una reclamación por negligencia médica: la penal, la civil y la contencioso-administrativa.

En el caso de la vía penal (rápida y económica), el juzgado abrirá el expediente y citará al lesionado para que sea visitado por el médico del juzgado (el médico forense), quien hará un informe en el que constará la lesión, los días necesarios para la recuperación y las secuelas que puedan quedar. En caso de que el error haya llevado al fallecimiento del paciente, el familiar más cercano puede pedir una autopsia y los resultados aclararán la causa del fallecimiento. En ese juicio, aparte de la condena penal, se exigirá una indemnización por las lesiones.

La vía civil es la más cara (puede llegar a suponer un tercio de lo que se solicita en la demanda), pero también es la más eficaz (aunque no existen garantías de ganar el juicio) y con ella se busca únicamente la compensación económica del paciente a través de una demanda contra el profesional sanitario, el centro médico o incluso directamente contra la aseguradora responsable del profesional sanitario, por lo que suele ser la más utilizada en la sanidad privada.

Tanto en la vía penal como en la civil, se citará tanto al médico como al responsable de la clínica, la obra social y el seguro civil a fin de llegar a un acuerdo. Si el juez falla en contra del paciente, se puede presentar un recurso, acudiendo a la Audiencia Provincial. Si en esta instancia ocurre lo mismo, entonces se podrá recurrir ante el Tribunal Superior de Justicia, y de ahí al Supremo.

La vía contencioso-administrativa resulta la alternativa menos efectiva ya que puede demorarse unos cuatro o cinco años, pero es la única vía si el error se ha cometido en un hospital público, un ambulatorio o un centro concertado por cualquier Administración. En este caso, primero se reclamará al servicio de atención al paciente del hospital, y en caso de silencio o de respuesta insatisfactoria, se puede interponer una reclamación administrativa. No obstante, el hospital puede negar su responsabilidad, por lo que a partir de ahí se iniciará una demanda con la participación obligatoria de abogado, procurador y el indispensable peritaje médico. Como el procedimiento se inicia con una reclamación contra la Administración por responsabilidad, no hay que pagar los gastos de la Administración. Además, si la reclamación es desestimada o, en un plazo de seis meses, la Administración no ha dictado resolución, el perjudicado tiene otros seis meses más para acudir a la vía judicial. Si el juez falla en contra del paciente, el recurso pasará primero por las salas de lo contencioso administrativo de la Audiencia Nacional. Si el veredicto vuelve a ser desfavorable, se deberá acudir al Tribunal Superior de la Comunidad Autónoma.

En todo caso, de haber sido víctima de una negligencia médica, nosotros aconsejamos contactar con su abogado de confianza o con un abogado especializado en estos temas, quien determinará los pasos a seguir y por qué vía se realizará la reclamación.