El derecho de sucesiones en Valencia

Tipos y modos

El derecho de sucesiones o derecho sucesorio es aquella parte del derecho privado que regula la sucesión mortis causa y determina el destino de las titularidades y relaciones jurídicas tanto activas como pasivas de una persona después de su muerte y en el que se van a tener en cuenta cosas tales como el destino de los bienes del difunto o causante y los trámites necesarios para el reparto del caudal relicto (bienes hereditarios).

El artículo 744 del Código Civil, dice que podrán suceder por testamento o abintestato los que no estén incapacitados por la Ley y los derechos a la sucesión de una persona se transmiten desde el momento de su muerte (art. 657 Código Civil)

La herencia (que comprende todos los bienes, derechos y obligaciones de una persona que no se extingan por su muerte según el artículo 659 del Código Civil) se puede encontrar sin diferir o presunta, abierta, deferida, yacente, aceptada o adquirida, o vacante.

En el caso de que esté sin diferir o presunta (antes de la apertura de la sucesión), el causante todavía no ha fallecido o no se ha cumplido la condición suspensiva que el testador hubiere impuesto, mientras que la herencia abierta tiene lugar en el momento de la muerte del causante, o de la declaración judicial de su fallecimiento y cuando alguien puede hacer suya la sucesión abierta, en virtud de un llamamiento a su favor, por testamento o por la Ley se produce la herencia deferida.

La herencia yacente está ya deferida -en situación interina­-, pero no aceptada por el heredero y aceptada o adquirida cuando el heredero ha manifestado, de modo tácito o expreso, su voluntad de hacerla suya y, por consiguiente, queda efectivamente transferida al nuevo titular. Cuando no hay heredero o ha sido renunciada la herencia por la persona que tuviese derecho a ella la herencia queda vacante, supuestos en los cuales corresponde al Estado, según el art. 956 del Código Civil.

La herencia se distribuye en los siguientes términos: a los hijos y demás descendientes les corresponde un tercio (legítima corta) y se distribuye a partes iguales entre ellos, heredándose en plena propiedad, es decir, la nuda propiedad y el usufructo a la vez. También tienen derecho a otro tercio (mejora o legítima larga) los hijos y nietos, pero no tiene por qué ser a partes iguales.

Por otra parte, los padres y demás ascendientes, a falta de descendientes, que sobrevivan tienen derecho a un tercio de la herencia, si existe cónyuge viudo, o a la mitad de la herencia, si el fallecido no tenía cónyuge, cuya legítima es siempre en usufructo, y será menor o mayor, según con quién concurra a la herencia: si es con hijos u otros descendientes, le corresponde el usufructo de un tercio (el de mejora); si es con  ascendientes, la legítima es el usufructo de la mitad de la herencia; y si no hay ascendientes ni descendientes del fallecido, el usufructo de dos tercios de la herencia (artículo 807 Código Civil).

En todo caso, nuestro consejo es que te pongas en manos de tu abogado de confianza.