¿Tienes “Okupas” en tu vivienda??

La ocupación de una vivienda por sujetos no autorizados por el propietario puede llegar a ser calificada como una conducta típica castigada por el Código Penal, concretamente entendemos que estamos ante un delito de usurpación contemplado en el artículo 245 del Código Penal, que dice lo siguiente:

Artículo 245.

1. Al que con violencia o intimidación en las personas ocupare una cosa inmueble o usurpare un derecho real inmobiliario de pertenencia ajena, se le impondrá, además de las penas en que incurriere por las violencias ejercidas, la pena de prisión de uno a dos años, que se fijará teniendo en cuenta la utilidad obtenida y el daño causado.

2. El que ocupare, sin autorización debida, un inmueble, vivienda o edificio ajenos que no constituyan morada, o se mantuviere en ellos contra la voluntad de su titular, será castigado con la pena de multa de tres a seis meses.

Hay que tener en cuenta los requisitos exigidos tanto por la ley como por la jurisprudencia para entender que realmente existe un delito de usurpación. El artículo 245.1 CP exige el uso de violencia o intimidación en las personas a la hora de ocupar la vivienda en cuestión.

Para ser considerada un delito de usurpación, la ocupación debe ocasionar un perjuicio al titular del inmueble

Mientras que el segundo apartado del mencionado artículo, la jurisprudencia de las Audiencias Provinciales viene exigiendo que concurran los siguientes elementos:

  • En primer lugar, el hecho de que no exista ni violencia ni intimidación al ocupar el inmueble.
  • Que no exista ningún tipo de autorización por el propietario o simplemente que conste su voluntad contraria a la ocupación de forma expresa, ya que podríamos encontrarnos con una sentencia absolutoria en caso de que no se pudiera probar dicha voluntad contraria del propietario.
  • Debe tratarse de un inmueble, vivienda o edificio ocupado y que no constituya morada de otra persona.
  • Es necesario que carezca de título jurídico que legitime la posesión ya que no podemos hablar de delito de usurpación en el caso de que anteriormente haya existido un título jurídico que le habilite a ocupar la vivienda, aunque sea temporalmente o en calidad de precarista. En este último caso, lo correcto será ejercitar acciones civiles.
  • Por último, es necesario probar la conducta dolosa del autor, es decir, que el sujeto “okupa” tenga pleno conocimiento de su falta de autorización para residir en dicha vivienda.

También es importante tener en cuenta ciertas sentencias que absuelven a los denunciados del delito de usurpación como, por ejemplo, la sentencia de la Audiencia Provincial de Valencia, nº 560/2018, sección 5ª.

La mencionada sentencia determina que no existe delito de usurpación por la concurrencia de varios elementos:

  • En primer lugar, la falta de interés del propietario en la posesión del inmueble durante los años de ocupación.
  • La falta de atención por parte de la propietaria respecto a la vivienda, considerándola así una vivienda descuidada y socialmente abandonada.
  • Por otra parte, no existe requerimiento previo de la propietaria para que se abandone el inmueble.
  • Y, por último, el tribunal se plantea la posibilidad de establecer un alquiler social y contemplar la situación de desamparo de los denunciados.

Por todo ello, es importante tener en cuenta que tal y como dice el Tribunal Supremo en su sentencia nº 800/2014, de 12 de noviembre, amparándose en el artículo 49. 3º de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea:

“no toda perturbación posesoria puede ser calificada como ocupación penalmente castigada, ya que la interpretación de la acción típica debe realizarse desde la perspectiva del bien jurídico protegido y del principio de proporcionalidad que informa el sistema penal”.

En conclusión, para entender que nos encontramos ante un delito de usurpación, la ocupación debe ocasionar un perjuicio al titular del inmueble. Y, por lo tanto, si se llega a demostrar que realmente existe o ha existido título jurídico que autoriza dicha ocupación o que la vivienda está totalmente abandonada (desinterés del propietario) o inhabitable se puede entender que no existe delito de usurpación.